Cuándo es sana una relación?

Siempre que estamos en una relación nos vemos dirigidos por un sentido interior, que reacciona automáticamente si hacemos a lo que podría dañar o poner en peligro al relación. Es decir hay como un órgano interno para el comportamiento sistémico, parecido a l órgano interno que nos sirve para mantener el equilibrio. En cuanto nos salimos del equilibrio, la sensación de malestar, producida por la caída nos devuelve al equilibrio. Por lo tanto se regula por el malestar o el placer. El malestar nos indica el límite en el que tenemos que cambiar para que no ocurra ninguna desgracia. Algo similar es válido para sistemas y relaciones.
Cuando el malestar se instala nos indica que nosotros hemos perdido el equilibrio y esta señal es una invitación a volver a recuperarlo .Escuchar el desequilibrio nos puede prevenir trastornos mayores y ayudar a volvernos flexibles
En las relaciones rigen unos órdenes determinados. Si estoy en armonía con ellos, y en consecuencia puedo permanecer en la relación, me siento inocente y en equilibrio. Si por el contrario, nos desviamos de las condiciones que permiten la relación, haciéndola peligrar, surgen sensaciones de malestar que actúan como un reflejo y nos obligan a volver. Este hecho se experimenta como culpa. A la instancia que controla este proceso lo llamamos conciencia. Por regla general experimentamos tanto la culpa como la inocencia solo en las relaciones. La culpa se refiere al otro.
La conciencia vela por las condiciones importantes para nuestras relaciones, por la vinculación, el equilibrio entre tomar y dar y por el orden y solo puede conseguirse una relación lograda si estas tres condiciones se cumplen a la vez. No existen una sin la otra y la conciencia está al servicio de las tres.

Prof. Cristina Rubio
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