¿Por qué juzgamos?

Hay una historia detrás de cada persona, unos pensamientos detrás de sus expresiones, unas emociones detrás de su sentir y un alma bajo su piel.
Cada uno de nosotros, a lo largo de este camino que es la vida, atraviesa momentos, vive experiencias y se encuentra con personas, que inevitablemente dejarán huella en alguna parte de nosotros. Incluso, aquellas circunstancias o personas que creíamos que pasarían inadvertidas.
Todo aquello cuanto acontece, matiza nuestra experiencia y nuestro sentir, de la manera que sea, a veces intensamente y otras tan solo de pasada; a veces conscientemente, y otras sin darnos cuenta.
Por eso, cuando a veces observamos a alguien y pensamos que tiene un comportamiento inesperado o inexplicable, ¿de qué nos sirve darle nuestra interpretación o nuestro sentido?
Nuestra visión no es más que aquella que se compone de nuestras experiencias y vivencias nuestras pero ¿Qué sabemos acerca del otro?, ¿qué sabemos de su sentir?
Si ya de por sí es complicado adentrarse en las profundidades de uno mismo e intentar conocerse. Pasamos la mitad del tiempo tratando de saber y la otra mitad juzgando y eso no está bueno.

Cada persona tiene su historia y muestra su sensibilidad hacia algunos aspectos más que a otros; como tú, como yo… Que para nosotros sea fácil o sencillo enfrentarnos a una situación o expresarnos de determinada manera, no quiere decir que para el otro tenga que ser así…
“Yo si fuera María descansaría más…”, “No entiendo como Raúl no deja a su pareja, yo no lo soportaría”, “Sería incapaz de llevar una vida como Cristina…”
A lo mejor esa persona tuvo una madre que la reprochaba constantemente y para la que nunca nada era suficiente y por eso necesita realizar todo a la perfección sintiéndose que puede mejorarse siempre… o quizás, tuvo una relación de pareja llena de críticas hacia su persona y ahora, le resulta incapaz de hacerse ver o mostrarse tal cual es…
Otra puede que haya deseado tanto el afecto ausente de sus padres, que se ha convertido en una buscadora de amor y cariño constante, o por el contrario se muestra reacia a recibirlo…
Hay más de un lado en cualquier historia y más de una respuesta a cualquier pregunta…
Debemos ver más allá de lo obvio y de la superficie y tener en cuenta que cada persona tiene su historia; un compendio de experiencias, sentimientos, emociones, encuentros, de variables biológicas y personales, a las que tenemos que sumar el poder de la situación, del contexto…

Escuchar al otro y tener en cuenta que éste se haya conformado por historias, experiencias y sentimientos, nos ayudará a intentar comprenderlo.

Tan solo recuerda que detrás de cada piel hay una persona, un alma fuerte pero también sensible que tiene sus heridas y cicatrices, que tiene su historia.
Prof. Cristina Rubio
www.crisrubio.com.ar

Podes compartir el artículo con alguien que sientas que lo necesite.

Consultá por nuestras meditaciones grupales mensuales!!!

Sesiones presenciales individuales

Sesiones por internet por Skype para que puedas hacerlas desde la comodidad de tu casa!
Escríbeme a vidaenarmonia@crisrubio.com.ar

1 comentario en “¿Por qué juzgamos?”

  1. Que tarea difícil es para mí adaptarme o aceptar o relacionarme con el otro. Soy esencialmente social pero sabés, Cristina? Me cuesta bastante. Por ello, el obsequio que me hiciste me enseña, me brinda recursos para poder comprender y acercarme al otro con confianza y seguridad. Gracias una vez más. Mirta.-

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.